Editoriales | ūüďį Blog ¬ęLa dignidad en nuestras manos¬Ľ del Plumaje de Animal Pol√≠tico

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Por: Viridiana Martínez Ortíz

ūüďÖ 18 de agosto¬†de 2020

En tiempos de pandemia, transitar por alguno de los barrios de la ciudad te acerca y conecta con una de las muchas realidades situadas en espacios y tiempos que danzan lentamente entre la vida y la muerte. Este borde de existencias deja al descubierto historias, vivencias y an√©cdotas cotidianas, habitadas por heridas del pasado, enraizadas desde el empobrecimiento estructural y que trae consigo consecuencias hist√≥ricas que en estos momentos representan toda una serie de desventajas socioecon√≥micas que hacen de la clase popular y trabajadora de las periferias un grupo poblacional con vidas a√ļn m√°s precarizadas tras la situaci√≥n detonada por el COVID 19.

Las periferias no s√≥lo se pueden comprender desde una concepci√≥n espacial, pues estas vienen acompa√Īadas de procesos de urbanizaci√≥n que crean paisajes habitados de contrastes y de injusticias sociales. Ante las medidas implementadas desde la l√≥gica del confinamiento y distanciamiento social, las crisis econ√≥micas se siguen agudizando y est√°n repercutiendo en estos espacios y modos de vida, que muchas veces se han sostenido desde la informalidad laboral, por ejemplo, sin garant√≠as de acceso a los derechos sociales m√≠nimos indispensables para habitar efectivamente vidas dignas.

Adem√°s, de estas situaciones la construcci√≥n de esta ‚Äúnueva normalidad‚ÄĚ trae consigo toda una serie de narrativas que individualizan el tema de los cuidados, de la salud mental y del encuentro, responsabilizando a las personas de no guardar la ‚Äúsana distancia‚ÄĚ, invisibilizando la necesidad de quienes no tienen alternativa m√°s que salir d√≠a con d√≠a para cubrir esa falta de garant√≠as aseguradas por los gobiernos, entonces es as√≠ que cientos de personas se ven obligadas a desafiar este momento pand√©mico, salir y ponerse en riesgo para llevar alg√ļn sost√©n para sus personas queridas y familias y de estas maneras continuar re existiendo para vivir dignamente.

Las din√°micas de la vida cotidiana desde estos espacios se est√°n viendo trastocadas, y a diario se disputan sentidos de realidad, en b√ļsqueda de construir posibles escenarios populares que les permitan ejercer econom√≠as dignas y solidarias, as√≠ como subjetividades que permitan ejercitar v√≠nculos desde la cooperaci√≥n, la caricia, palabras, miradas, sentires y emociones que nos reconecten y revitalicen, para hacer frente a las presentes y futuras crisis.

Y para dar cuenta de ello nos adentramos a una de las muchas realidades de la periferia, partiendo de que no son escenarios romantizados, pero sí son realidades que nos ocupan, nos transitan y habitan. Entonces recorremos y las miradas sutiles revolotean en los ensamblajes que dan vida y humanizan las calles que se asemejan a grandes pasillos con luces apagadas que han encontrado otras formas de mantenerse alumbradas, desde rincones de vidas que encarnan diversas violencias, que carecen de servicios básicos y por ello han ido construyendo otros tejidos para la vida desde el encuentro con otras y otros.

Sigues caminando y reconoces estas realidades fr√°giles que se sostienen, mientras el ambiente se armoniza al escuchar de fondo rolas cumbieras, al otro lado de la acera se alcanzan a mirar puestos pulguitas que intentan intercambiar algunos productos teniendo como veh√≠culo las manos; el flujo de la gente deja ver un mundo que hace comunidad, hace presencia y hace conciencia poniendo los cuerpos ante los diversos virus que se han venido acumulando desde hace a√Īos, por ello una de las posibles preguntas a hacernos es: ¬Ņqu√© pasar√° y hacia d√≥nde podemos ir construyendo desde lo popular? ¬ŅQu√© sentidos le daremos a la palabra bienestar? La salud es vivienda, es educaci√≥n, es trabajo, es vivir libres de violencias, es habitar espacios dignos, es organizaci√≥n desde la digna rabia para hacer de esta crisis una posibilidad de emerger desde otras maneras y formas de relacionarnos y reconocernos desde la vitalidad de la otredad. Porque donde se escucha y organiza desde y con los pueblos, los gobiernos no retroceden.


*Viridiana Mtz. Ort√≠z es coordinadora del √Ārea de Seguimiento a Procesos Organizativos y de Formaci√≥n del¬†@CDHVitoria.