Tiempos de desafíos, respuestas desde el corazón (II)

29 Noviembre de 2019

A todas las personas que han venido acompañando al CDH Vitoria en estos 35 años. A las víctimas y sobrevivientes de violaciones a derechos humanos y a las organizaciones de la Red TDT. A todas las organizaciones de la sociedad civil y movimientos sociales que defienden y promueven los derechos humanos.

 

P R E S E N T E S

Somos una organización defensora de los derechos humanos y de los derechos de las mujeres de forma intergeneracional. Reconocemos el reto que enfrentamos en estos momentos y desde años anteriores en la vida de nuestras organizaciones. Por ello refrendamos nuestro compromiso, como lo hemos asumido entre las redes de organizaciones en las que participamos, de no aceptar y mostrar cero tolerancia a la violencia contra las mujeres en cualquiera de sus expresiones.

Ante las denuncias suscitadas con anterioridad en contra de uno de los integrantes del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, O.P., A.C. y de la propia organización, damos a conocer algunos aspectos esenciales para abonar, compartir reflexiones, y colaborar en la construcción de espacios seguros y libres de violencia en nuestra organización y en la sociedad.

Para ello es preciso aclarar, en primer lugar, que la denuncia presentada que se nos ha hecho no se relaciona con hechos de violencia sexual, hostigamiento sexual  o acoso sexual, sino que más bien estamos frente a un conflicto laboral que se interpreta con perspectiva de género. Compartimos asimismo que todas las personas integrantes de la organización hemos reflexionado seria y colectivamente sobre la importancia de atender las áreas de oportunidad que se presentan en el Centro, con miras a desarrollar mejor una política institucional de protección integral que garantice, respete y promueva los derechos humanos laborales de todas las personas colaboradoras del CDH Vitoria.

 En este sentido, deseamos transparentar que sobre el caso de las recientes salidas de dos compañeras del área de Seguimiento a Procesos Organizativos y de Formación, es importante precisar que son casos diferentes. Uno de ellos se refiere a un despido por causas que en su momento se explicitaron a la compañera, y que, en congruencia con la labor que realiza el Centro, se firmó el convenio de terminación ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, y se le otorgó el finiquito respectivo, de conformidad con la Ley Federal de Trabajo. El segundo caso se trató de una renuncia, a la que la Dirección General externó su petición de que la compañera continuara su colaboración en la organización. Sin embargo, mantuvo la renuncia y el procedimiento también fue atendido en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, otorgándole una gratificación superior a la estipulada en la ley en casos de renuncia. 

 También compartimos que agradecemos la colaboración que todas las compañeras tuvieron a lo largo de sus respectivos tiempos y años dentro del CDH Vitoria, y damos lugar a sus críticas constructivas enmarcadas en este conflicto y en los retos que ha venido enfrentando este Centro en los últimos 35 años. Considerando que su intención es abonar al fortalecimiento de este Centro de Derechos Humanos, y muy seguramente de otros espacios de defensa y promoción de los mismos.

 De acuerdo a esto, creemos igualmente pertinente compartir que desde que se suscitaron estos hechos por parte de las compañeras, exploramos procesos de transformación positiva del conflicto con ellas, entre los cuales se acordó un proceso de mediación, acompañado por una organización externa y experta en este tipo de situaciones, que fue aceptado por las dos partes (tanto el CDH Vitoria, como las compañeras que aprobaron esta gestión), todo ello realizado en sesiones de deliberación y establecimiento de acuerdos, entre los cuales se destaca el que no se comunicaría información relacionada con el proceso de mediación. Premisa y acuerdo del que hasta hoy el CDH Vitoria ha sido respetuoso. Dicho proceso quedó incompleto, dado que las compañeras que presentaron esta denuncia manifestaron posteriormente que habían decidido por su parte no continuarlo. Sin embargo, desde nuestra perspectiva, este proceso de diálogo y mediación sigue abierto.

 Actualmente, el CDH Vitoria continúa, como ha venido siendo en los últimos años,  en un trabajo de mejora de las condiciones laborales, puntualmente mediante el acompañamiento de un despacho que da asesoramiento técnico y jurídico adecuado, con esta expertise. Creemos también necesario dar a conocer que la persona que desempeñaba el cargo de Coordinador General del CDH Vitoria ya no se encuentra al frente de esa responsabilidad, dado el fin de su trienio en dicho puesto, y porque se encuentra en un proceso de reflexión personal e institucional con la Dirección General, con el fin de definir su situación dentro de la organización. Siendo esto así, actualmente dos compañeras de la organización desempeñan de manera interina el cargo de la Coordinación General.

 Reafirmando nuestro compromiso con los derechos humanos y con los derechos de las mujeres, continuamos por coherencia en procesos y esfuerzos de construcción de un Protocolo, propuestas metodológicas y cuestiones prácticas al interior de la organización para generar políticas institucionales orientadas a generar y establecer las medidas más efectivas para atender los conflictos y las violencias con una perspectiva de género y de manera integral. Proceso en el que nos acompañan organizaciones expertas en el tema de violencia contra las mujeres y la creación de protocolos con estos fines. A su vez, este proceso será acompañado con el establecimiento de una instancia interna, integrada por compañeras del Equipo del Vitoria y del Consejo Consultivo de nuestra institución, para la atención a los casos de violencia de género que se llegaran a presentar dentro de la organización en los próximos años.

A modo de ampliar información, en nuestra política institucional se asienta que serán las compañeras quienes lleven la vocería en procesos de mujeres y estrategias de mujeres. De igual manera, hemos institucionalizado espacios de reflexión diferenciados por género, libres de discriminación, y con inclusión de las diversidades sexuales y de identidad de género al interior de la organización. Asimismo, en los últimos cinco años el impulso en nuestra planeación de trabajos institucionales para generar encuentros de, para y entre mujeres, con el fin de fortalecer sus redes de sororidad.

Creemos fervientemente que las realidades dentro de las organizaciones deben construirse desde la perspectiva del cuidado y el amplio respeto a todos los derechos humanos, con el ánimo de fortalecernos, interpelarnos, y asumir la autocrítica y crítica, para seguir colaborando en la construcción de procesos de liberación, ajenos a toda forma de opresión y discriminación.

Por todo lo anterior, hacemos más explícito nuestro compromiso y acción reflexiva, dejándonos interpelar discursiva y cotidianamente para continuar haciéndonos cargo de forma consciente, responsable y activa de la lucha contra la violencia hacia las mujeres y niñas, y contra toda forma de violencia. 

Atentamente

Equipo del CDHVitoria