Para construir memoria. Día Internacional de lucha contra la violencia hacia las Mujeres

Para construir memoria. Día Internacional de lucha contra la violencia hacia las Mujeres

47 de cada 100 mujeres mayores de 15 años que han tenido al menos una relación de pareja, matrimonio o noviazgo, han sido agredidas por su actual o última pareja a lo largo de su relación, de acuerdo con el INEGI. El organismo también reporta que entre 2013 y 2014, siete mujeres fueron asesinadas diariamente en el país.

 

25 de noviembre de de 2015

Por: Diana López Santiago

La dignidad en nuestras manos

Para entender mejor por qué existe el Día Internacional de la Eliminación de la violencia hacia la Mujer es necesario hacer ejercicios de reflexión constantes que nos permitan trasladarnos a través de la historia no oficial y hasta la actualidad, para caer en la cuenta de que mucho de ello se lo debemos al patriarcado que se implantó en el mundo hace casi 4,000 años según los estudios feministas de Gerda Lerner; esto, aunado a un sistema económico que agudizó la violencia hacia las mujeres.

Pero ¿a qué nos referimos cuando hablamos de patriarcado? Pudieran haber distintas acepciones; sin embargo todas ellas se encuentran con algo común: las relaciones de dominio del conjunto social de hombres sobre el conjunto social de mujeres; en donde los hombres tienen una serie de privilegios construidos social y culturalmente, y donde las mujeres, por tanto, son el conjunto social oprimido. En este sentido, es importante señalar que actualmente los feminismos han abonado a las causas que luchan por visibilizar la existencia de otras identidades; concretamente, la lucha contra la transfobia y el transfeminicidio así como la desestructuración del binarismo y el cisexismo que es a lo que le apuesta el tranfeminismo y que igualmente impone el patriarcado.

La violencia patriarcal no sólo es urgente de evidenciarla y de accionar contra ella una vez al año, pues sin miedo a equivocarnos, tenemos elementos para denunciar que particularmente las mujeres, diariamente, vivimos esta violencia que se expresa de distintas maneras en función también de las características particulares de cada grupo de mujeres. De ello dan cuenta los diversos informes que han realizado organizaciones feministas y de mujeres en México, dedicadas a la defensa de los derechos humanos de las mujeres: según datos delObservatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, 613 de un total de 3 mil 892, fueron investigados como feminicidios.
 
Otro dato es el declarado recientemente por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía en el marco de esta conmemoración y que retoma el diario La Jornada: entre 2013 y 2014, siete mujeres fueron asesinadas diariamente en el país; las tasas de defunciones por homicidio de mujeres más altas se ubicaron en 2013 entre 13 y 6 defunciones por cada cien mil mujeres en Guerrero, Chihuahua, Coahuila, Zacatecas, Morelos y Durango; en 2011, 63 de cada 100 mujeres de 15 años y más declaró haber padecido algún incidente de violencia, ya sea por parte de su pareja o de cualquier otra u otras personas; las mujeres más expuestas a la violencia de cualquier agresor son las de 30 a 39 años: 68 por ciento ha enfrentado al menos un episodio de violencia o abuso. Chihuahua registra 80 por ciento y el Estado de México 78 por ciento. Otro dato importante es que 47 de cada 100 mujeres de 15 años y más que han tenido al menos una relación de pareja, matrimonio o noviazgo, han sido agredidas por su actual o última pareja a lo largo de su relación.

Por su parte el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas, del Sistema Nacional de Seguridad Pública, indica que hay 7 mil 185 mujeres desaparecidas en el país, de las cuales el 96 % han desaparecido en los dos últimos sexenios. El 44 % son mujeres menores de edad, y el 31 % de los casos se concentran en el Estado de México y Tamaulipas.  Del total, el 52 % de las desapariciones corresponden al sexenio en curso de Enrique Peña Nieto.

Por su parte, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en su visita a México del 28 de septiembre al 2 de octubre de 2015, observa la grave crisis de violaciones a derechos humanos en la que el Estado mexicano ha colocado al conjunto social de mujeres y niñas.

Así constatamos que la violencia patriarcal se traslada a las estructuras estatales, las cuales reproducen la discriminación y otras formas de violencia hacia las mujeres, por lo que el Estado feminicida es la expresión extrema de un Estado patriarcal. Por tanto, la violencia ejercida sobre las mujeres por una sociedad o una comunidad determinada no es suficiente sino que esta violencia es respaldada por un aparato estatal que no protege ni garantiza los derechos humanos de las mujeres, sino al contrario, los marcos jurídicos nacionales dejan de cumplir con la progresividad y la universalidad de los derechos humanos de las mujeres.

El artículo 1° de la Constitución Mexicana, reformado en 2011, obliga al Estado mexicano a aplicar la ley nacional o el tratado internacional que más beneficie a la persona (principio pro persona); por lo que en materia de derechos de las mujeres, tiene la obligación jurídica de cumplir con las responsabilidades señaladas en la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de discriminación contra la Mujer (CEDAW), de igual manera debe basarse en laConvención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la violencia contra la Mujer (Convención Belém do Pará). Ambos instrumentos reconocen que cualquier forma de violencia hacia las mujeres implica la violación sistemática a una serie de derechos humanos.

A nivel nacional y aún con sus vacíos jurídicos existen otras herramientas como laLey General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia así como una ley local por cada entidad federativa. También argumentamos nuestro derecho a no ser discriminadas con base en la Ley de Igualdad entre Mujeres y Hombres emitida en agosto de 2006.

Las demandas que hacemos y las propuestas que construimos colectiva, sorora y políticamente quienes nos organizamos, van más del discurso superficial que dan los gobiernos; es por ello que es imprescindible no olvidar la dimensión histórico-política que conlleva la exigencia del fin de la violencia contra las mujeres, es por ello que es imprescindible rescatar y hacer memoria de la lucha que sostuvieron las compañeras que nos antecedieron. En el marco de este día de lucha, surgen diversas acciones políticas por parte de organizaciones, colectivas feministas y personas solidarias; en este sentido, les invitamos a acompañarnos el próximosábado 28 de noviembre a la Marcha Artivista por el Día Internacional de lucha contra la violencia hacia las Mujeres, a partir de las 13:30 hrs en el Ángel de la Independencia.

 * Diana López Santiago es colaboradora del área de educación, promoción y difusión del Centro Vitoria.

Consultar en Animal Político.

Imagen destacada : Jorge Aguilar